El Real Decreto 577/1990 de 4 de Mayo declara Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento el Palacio de Meres y la Capilla de Santa Ana.
Es lugar de peregrinación del Camino de Santiago.
El Real Decreto 64/2006 de 29 de Junio, declara Bien de Interés Cultural su entorno. En el año 2001, el Palacio de Meres es miembro de la Fundación de Casas Históricas y Singulares y desde el año 2008 somos miembros de Hispania Nostra.
El primer asentamiento conocido en Meres, corresponde a la torre circular de defensa (S. XIII - XIV) destruida por orden de los Reyes Católicos. Actualmente se pueden observar únicamente sus restos en la parte posterior del llagar.
La primera construcción del Palacio de Meres data de la primera mitad del siglo XV, pero no es hasta finales del siglo XVI cuando se rehace y se amplía; este dato se pudo constatar al descubrir durante una de las restauraciones del tejado, uno de los escudos de la Casa en el que figura: "reedificado en 1.590".
Pedro Argüelles, "el Negro", fue primer señor de la Casa de Meres y su jurisdicción, Regidor de Oviedo, de Siero y de los puertos de mar del Principado. En relación con este cargo, recibe una carta del Emperador Carlos I de España y V de Alemania para alertar de posibles invasores por la costa. (Archivo de la Casa de Meres)
A la Casa de Meres pertenecía el Coto de la Paranza, donde existió una Malatería de la cual tenía su jurisdicción. (S. XVI - S. XIX)
Quien mandó ampliar la Capilla de Santa Ana fue, en el siglo XVII, D. Antonio Argüelles Quiñones y Valdés, Marqués de la Paranza y Vizconde de las Arenas. Retratado en el Salón Nuevo.
En la actualidad el Palacio pertenece a los hijos de Dña. Laína Uría Ríu y D. Joaquín Cores Masaveu, descendientes directos de todos los anteriores, siendo la decimocuarta generación y la que pretende, con las numerosas obras de restauración que se llevan a cabo cada año, devolver al Palacio el esplendor de antaño. Lugar ideal para la celebración de
bodas,
fiestas y
eventos que tengan a
asturias como entorno privilegiado de celebración.